Atentado con explosivos en recinto policial de Colombia deja 11 heridos

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BOGOTÁ (AP) — Un atentado con explosivos en un recinto policial del nororiente de Colombia, fronterizo con Venezuela, dejó el sábado 11 heridos y un can de la policía muerto, en un acto que las autoridades adjudicaron a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

El hecho ocurrió durante la madrugada en un comando policial de Cúcuta, en el departamento del Norte de Santander, cuando uniformados completaban su turno y cerca del lugar detonó un vehículo adecuado con al menos 15 artefactos explosivos, indicó en declaraciones a la prensa el director de la policía, general William Rincón.

“No vamos a parar. Vamos a identificarlos, los vamos a ubicar y judicializar”, advirtió el mando policial.

El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, señaló al ELN como responsables del “atentado terrorista” y ofreció una recompensa de 200 millones de pesos (más de 60.000 dólares) por información que permita ubicarlos y capturarlos, escribió en X.

La explosión afectó además a tres civiles, según el secretario de Seguridad de la Gobernación del Norte de Santander, George Quintero, en declaraciones difundidas en redes sociales. No brindó más detalles.

La Defensoría del Pueblo de Colombia hizo un llamado a los grupos armados ilegales a cesar toda acción violenta y respetar “estrictamente” a la población civil, al tiempo que pidió a las autoridades reforzar las acciones de respuesta frente al riesgo que afronta ese departamento.

El caos en el lugar en medio de las llamas que produjo la explosión se evidenciaba en imágenes reproducidas por medios colombianos, al tiempo que la policía acordonaba la zona.

El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien asumirá el poder el 7 de agosto, también condenó los hechos.

“El terrorismo no intimidará a Colombia ni doblegará la voluntad de los colombianos de vivir en paz y con seguridad”, escribió en X.

De la Espriella deberá lidiar con el conflicto en esa zona fronteriza con Venezuela donde el ELN, alzado en armas desde 1964, tiene fuerte presencia y donde también operan facciones disidentes de la extinta guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que no se acogieron a un acuerdo de paz firmado hace una década.

Ambas estructuras disputan el control de la región, una de las principales áreas productoras de coca de Colombia.